"Cuando el focus sólo se centra en todo aquello que puede
sumar nuestras fortalezas se afianzaron."
Empezar la liga después de un ascenso era toda una incógnita, una incertidumbre, la plantilla se cerraba con la incorporación de la plaza del
extranjero (Vasili Zhurman), y la última contratación in extremis del joven
center local, Ignasi López Macario.
El comienzo no podía ser más dulce con una victoria frente
al Samà como visitantes pero aquella sería
el despertar de las lesiones que nos acompañarían hasta la segunda vuelta con
hasta cinco jugadores involucrados. Cabe destacar que el equipo llegó a
sucumbir tocando las puertas del abismo con cinco derrotas consecutivas que
involucraban a las jornadas que iban de la 17 a la 21. Pero el trabajo frente a
la derrota y la frustración no tardaría en dar ese ajuste mental, porque el
potencial allí estaba, sólo había que encaminarlo.
El grupo entendió que el momento de la reacción era
necesaria pero inminentemente y así lo hizo, dando un golpe de moral frente a
un rival de los puestos superiores (El Viladecans 88-72) Aquello fue el inicio
a las posteriores victorias con los tres mejores de la liga, el antes
mencionado, el campeón Tecla Sala y el Aese.
Como anécdotas los partidos con un resultado abultado frente
al Ribes de visitante (100-96) y las 2 prórrogas frente al Cubelles (78-69).
El resultado más abultado en contra que hemos tenido ha sido
frente al Tecla en la primera vuelta de 15p, pero después los partidos perdidos
restantes nunca fueron por más de 9p o menos. La primera vuelta cerramos con un
total de 7 victorias y 8 derrotas, mientras que en la segunda vuelta fueron 8 victorias y 7 derrotas; encontrándonos en una paridad final de 15-15. Con 1991 puntos a favor y 1941 en contra nos quedaríamos en
una casi igualdad un tanto peculiar.
Pero lo mejor siempre queda para él final, nos jugamos la
permanencia en la última jornada frente a un rival que había levantado su
performance en sus últimos encuentros, el C.B. Prat. El hostigamiento inicial y
durante todo el partido por parte del equipo local, fue brutal. Un comienzo demoledor
nos dejarían en (29-15) Desde el primer momento sabíamos que ellos saltaban al
2c1 al hombre balón que hacían presión todo el campo aunque no creímos que lo
mantendrían por tanto tiempo, hasta el final diría. También intercambiaron una
defensa zonal y una actividad constante envidiable. Aunque el Molins sabía que
su juego no era de sólo 10 minutos si no de 4 cuartos y así fue, el segundo y
el tercer período fue para nosotros (08-16) y (17-28) regulando el último
cuarto a un (16-14) para finalizar en 70-73.
La paciencia, el aplomo en los minutos finales fueron claves
para decidir la victoria, como reaccionar en el 2do y 3er cuarto… viéndose en
peligro por una falta técnica pitada al entrenador en los instantes finales.
Pero cuando el silbato sonó y mientras me disponía a saludar al equipo
rival… los muchachos del Molins se abrazaban en una sola piña a saltar y
festejar la permanencia anhelada (Aquella imagen no tenía precio!).
Destaco el trabajo
incansable de los jugadores en cada entreno, en cada semana aportando ese grado
de sacrificio que les permite compaginar su vida cotidiana de estudios, trabajo, etc. con la competición del baloncesto. Es una edad difícil pero ellos lo
hicieron posible, cada uno aportó aquello que mejor sabía hacer, sus virtudes y
cada uno ha crecido durante estos meses para conformar un todo, una unidad que
es más complicada derrotar.
Es grato saber que son jugadores exigentes en cada momento,
ellos quieren más y están en cada instante evaluándonos, pero es una parte rica
para el crecimiento del entrenador porque obliga a dar el máximo y a seguir
despiertos.
Ha sido una temporada inolvidable y enriquecedora por todo
lo que se ha luchado y que a pesar de la adversidad ellos han sido fuertes y se
han levantado para que hoy podamos decir que hemos quedado octavos y que la
temporada que viene seguiremos en Tercera Catalana.
Agradezco de manera especial a Llorenç por su aporte diario
en los entrenos y partidos, trabajando de una manera profesional.
También quisiera agradecer al presidente y al coordinador
por la libertad que me dan para trabajar que es impagable.
Pero de manera muy
especial quisiera agradecer a los jugadores porque son el motivo real, que el
viaje de Sabadell a Molins sea casi de 15' y no de una hora. Su ilusión,
alegría, ambición & entrega sólo pueden contagiarme y me animan a buscar
retos e intentar superarlos juntos.
Arriba Molins!!!
CLAUDIO CESAR PRIETO (Entrenador Sènior "B" Masculí)


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